El Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela en la Federación de Rusia, Hugo José García Hernández : «Debemos intensificar nuestras relaciones»

00:00 23.05.2011 Alexander Moiséyev, analista de la Revista “Vida Internacional”


El Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela en la Federación de Rusia, Hugo José García Hernández, nació y creció en el pequeño y hospitalario pueblo de Boconó, estado Trujillo, situado en una región privilegiada de la geografía de los majestuosos Andes suramericanos. En un determinado momento de la historia, admirado por las bellezas naturales de los pueblos andinos y sus alrededores, El Libertador Simón Bolívar, padre de la gesta independista en América Latina llamó a este lugar “El Jardín de Venezuela”. Precisamente allí, el futuro embajador dio sus primeros pasos, sin imaginarse que muchos años después se convertiría en el jefe de la misión diplomática de su país en la lejana Rusia, que se volvería un apasionado del heroísmo histórico ruso y que se enamoraría del ballet clásico de ese país.

 

- Señor embajador, tiene usted una biografía diplomática poco común. Su porte militar y la puntualidad provienen de su experiencia militar como oficial. ¿Cómo se hizo usted embajador?

 

- Es cierto, yo nací en un pequeño pueblo cerca de Boconó, el 1 de abril de 1941. Ni mi persona, ni mis familiares, soñamos en algún momento con alcanzar un cargo diplomático. A los 16 años de edad, ingresé como cadete a la Escuela Militar de Venezuela, ubicada en el Valle de Caracas, y a los 20 años concluí mis estudios, obteniendo el grado de Sub-Teniente. Durante el transcurso de los 30 años de servicio militar, ocupé diversas posiciones y obligaciones en la Fuerza Armada, ya en el comando de tropas, como en la dirección de algunos institutos educativos del Ejército venezolano. Tuve durante el ejercicio de mi profesión, la oportunidad de comandar una unidad de blindados, donde prestó sus servicios el para entonces joven Teniente, de 24 años, Hugo Chávez Frías, quien a posteriori se convertiría en Presidente de Venezuela…

 

El embajador señala que a lo largo de su vida tuvo que estudiar permanentemente, perfeccionar los conocimientos y leer mucho. Participó en los cursos de preparación de los especialistas en tanques, se graduó de Oficial de Estado Mayor en la Escuela Superior del Ejército de Venezuela, de la cual posteriormente con el grado de General de Brigada, fue nombrado como su Director. La primera experiencia como diplomático, si eso se puede llamar así, la tuvo después de culminar el Curso Superior de Defensa Nacional, cuando se desempeñó como Vicepresidente de la Junta Interamericana de Defensa, con sede en Washington. Después fue profesor y dictó cursos de Derecho Administrativo Militar en la Universidad Católica del Táchira, para los estudiantes de postgrado de ciencias jurídicas militares.

 

Posteriormente, se incorporó a la vida política del país. En este sentido, indica, el Cmdte. Hugo Chávez, en el año 1997, me invitó a participar en la conformación del partido político Movimiento Quinta República, del cual formé parte de su fundación. Más tarde, durante tres años dirigí la empresa de energía eléctrica Cadela, filial de Cadafe.

 

- En el mes de junio de 2008, el Presidente Hugo Chávez me ofreció el cargo de embajador en este otro lado del mundo, donde el clima no es muy benévolo con la gente del trópico. Como soldado, respondí que estaba preparado para trabajar donde indicara el Comandante en Jefe; sin embargo, le informé al Presidente que antes de aceptar su proposición era necesario consultar con mi familia. En mi grupo familiar nadie se opuso, y el 3 de octubre de 2008, asumí el cargo de Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de la República Bolivariana de Venezuela en la Federación de Rusia, y el 27 de febrero de 2009, presenté las cartas credenciales ante el ciudadano Presidente de la Federación de Rusia, Dmitri Medvedev.

 

- ¿Qué es lo que más le gusta de Rusia y de manera concreta de su capital Moscú?

 

- A mi me encanta este país y para mí el trabajo que realizo en Moscú es una experiencia invalorable, pese a todas las dificultades que ello representa. Rusia tiene una cultura muy rica. Esta es una nación de grandes escritores, compositores, músicos y pintores. Su historia es realmente atractiva, sobre todo para mí que soy amante de la historia militar. La historia de Rusia, está compuesta por largos períodos de guerra y cortos períodos de paz. Me impresiona el pueblo ruso, un pueblo luchador, un pueblo trabajador y triunfador. Me gusta la arquitectura rusa con sus diferentes contrastes y estilos. Me encanta la capital del país sobre todo porque en verano es muy verde y limpia, mientras que en invierno se puede apreciar cómo se viste de nieve. La gran cantidad de museos impresiona y pudiera decir que la Tretiakovskaya Galería, es uno de los que más me atraen, además de que soy gran amante del ballet clásico ruso.

 

- Señor Embajador, ¿qué lugares de nuestro país ha visitado y cuáles piensa visitar próximamente?

 

- Trato de viajar lo más que puedo por el país. A San Petersburgo, la he visitado en varias oportunidades. Además, he estado en algunas ciudades del oriente ruso, como Kazán. Hace algunos días, fui con una delegación de nuestra misión diplomática a la ciudad de Novosibirsk, donde con el Gobernador Vasili Yurchenko, discutimos varios aspectos de las perspectivas del desarrollo de las relaciones económicas, comerciales y culturales entre nuestros dos países. El señor Yurchenko, nos comentó sobre las principales tendencias del desarrollo económico y social de la localidad, al tiempo que nos dio a conocer el potencial científico, educativo y cultural de la región de Novosibirsk. Allí visitamos algunos institutos de investigación científica, tecnológica y académica. Sostuvimos encuentros con los estudiantes de varias universidades y la oportunidad de ir al teatro y a la ópera. De acuerdo con mi punto de vista, adelantamos algunos pasos importantes en dirección a establecer unas mejores relaciones de cooperación en materia comercial, turismo y cultura.

 

De igual forma, la visita realizada a Chitá, ciudad fronteriza con China y Mongolia, fue muy interesante, sobre todo me impresionó el contraste de su naturaleza, pues en verano la temperatura puede alcanzar los 40 grados de calor, mientras que en invierno  se registran hasta 40 grados de frío, lo cual no afecta la salud de sus habitantes, muy por el contrario, esa diferencia de 80 grados no permite que se desarrollen bacterias y enfermedades que puedan afectar a la gente de esa zona.

 

Anhelo visitar el sur de Rusia, hasta donde todavía no he podido viajar; sobre todo me llama mucho la atención Volgogrado, su historia heroica de tiempos de la Gran Guerra Patria y donde tuvo lugar una de las más grandes batallas en las orillas del río Volga. Es posible que en el mes de junio se cumpla este sueño, cuando realice una visita de trabajo a esta región. Otro de los lugares que quisiera ver con mis propios ojos, es la región de Kursk, en cuya tierra se desarrolló una de las más grandes y cruentas batallas de tanques, y en la que también se encuentra uno de los más importantes museos de blindados militares. En general, en Rusia hay muchos lugares que visitar. Tengo planteado visitar Vladivostok y el Lago Baikal, pues no hacerlo sería una gran omisión de mi parte.

 

- ¿Cómo valora usted la historia de las relaciones entre Venezuela y Rusia y su estado actual? ¿Cómo se desarrollan las relaciones en el plano político, cultural y económico?

 

- El pasado 2010 nosotros celebramos los 65 años del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Venezuela y Rusia; no obstante, los vínculos diplomáticos existen entre nuestros estados desde hace mucho tiempo atrás y el inicio de esos nexos se remontan al momento en que el Precursor e ideólogo de la Independencia de América Latina, Francisco de Miranda, estuvo en Rusia, a finales del siglo XVIII. Años más tarde, en 1856, el zar ruso Alexander II, tuvo intercambios de correspondencia con uno de los presidentes de Venezuela, el Gral. José Tadeo Monagas, iniciándose las relaciones entre nuestros estados. Después en el período soviético, en tiempos de la guerra fría, nuestras relaciones, se podría decir que fueron poco significativas. Solo desde hace 12 años, con la llegada a la primera magistratura del Presidente Hugo Chávez, Venezuela y Rusia desarrollan sus vínculos de una manera más exitosa en diferentes direcciones. Lo más importante en nuestras acciones conjuntas, es el desarrollo de la cooperación estratégica. Rusia es un país estratégico, es una gran fortaleza que cuenta con recursos como petróleo y gas. Las compañías rusas y venezolanas han creado empresas mixtas para la explotación petrolera en la Faja del Orinoco. Gazprom y otras empresas rusas trabajan con nuestras compañías petroleras, lo cual ha dado como resultado que Venezuela y Rusia sean socios estratégicos en el área energética.

Las fuerzas opositoras y adversarias a nuestro Gobierno, consideran que Venezuela desperdicia gran parte de sus finanzas en la adquisición de armamentos de fabricación rusa y manifiestan públicamente que esos convenios son los de mayor trascendencia en nuestras relaciones con este país. Sin embargo, eso no es cierto, para nosotros lo más importante son las relaciones de colaboración comerciales, económicas y las científico-técnicas. De hecho, tenemos convenios en áreas como la agricultura, educación, ciencia, tecnología, justicia, cultura, deportes y hacía esas direcciones se encuentran dirigidos los esfuerzos de nuestros estados. En Venezuela, le otorgamos una gran importancia a la de tecnología y al intercambio científico. Un ejemplo de los niveles de cooperación alcanzados, puede verse reflejado en el número de jóvenes venezolanos que cursan estudios en Rusia, y al mismo tiempo, en los apoyos que ha prestado nuestro país a Rusia para entrar al gran mercado de América Latina, servirle de puente para el fortalecimiento de nuestra cooperación bilateral no solo con Venezuela, sino también con otros países como las naciones integrantes del ALBA.

 

Con respecto al ámbito militar, es cierto que nuestro país está adquiriendo equipamiento militar en Rusia; pero es preciso acotar que ello responde a los planes de reestructuración y modernización de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana y que Venezuela es uno de los países de América Latina, que destina un porcentaje muy bajo de su Producto Interno Bruto (PIB), a la adquisición de armamento.

 

- ¿Pero por qué Venezuela tiene que acudir a Rusia y no a Estados Unidos para adquirir equipamiento militar?

 

- Anteriormente, los Estados Unidos eran los que nos lo suministraban. Sin embargo, fue suficiente con que el Presidente Hugo Chávez criticara a los norteamericanos por sus acciones militares en contra de la población pacífica de Afganistán, para que Washington incluyera a Venezuela en una lista de países que ellos consideran “El eje del mal”, naciones que no se doblegan ante las imposiciones de ese país imperialista, violando los contratos y compromisos previamente establecidos, incluyendo los servicios técnicos para los aviones F-16. De allí que Rusia, haya acudido en nuestra ayuda. ¿Para qué queremos nosotros el equipamiento militar?, Venezuela, es un país rico en recursos naturales, y no solo relacionados con los hidrocarburos. Contamos con grandes reservas de agua y nuestra república posee una gran biodiversidad, elementos que tienen que ser defendidos, como lo hace cualquier otro país, tenemos derecho a defendernos. Quiero repetir que la colaboración militar con Rusia para nosotros es importante, pero no es la principal esfera de colaboración.

 

- ¿Qué perspectivas ve usted en la ulterior ampliación de la colaboración entre Venezuela y Rusia?

 

- La República Bolivariana de Venezuela está muy interesada en el desarrollo de las relaciones estratégicas y de amistad con Rusia. Nosotros tenemos excelentes contactos, colaboramos estrechamente en las esferas energética, técnica y militar, como ya lo he señalado, Venezuela cuenta con un gran potencial económico y comercial que no ha sido explotado. El intercambio comercial bilateral no muy grande, y su balance no está del lado de mi país. Estamos interesados en el suministro a Rusia de productos agrícolas de alta calidad como el café y cacao, bananos y cocos. Proponemos la creación de empresas mixtas para la siembra de productos del campo en territorio venezolano, para lo cual ya se han suscrito los acuerdos correspondientes, esperando solo por su materialización. Asimismo, esperamos el desarrollo de la colaboración en el área de las altas tecnologías. En la activación del comercio va a cumplir un papel muy importante el recién creado Banco Ruso-Venezolano, el cual debe comenzar operaciones dentro de poco, habrá una sede en Moscú y otra en Caracas. De igual forma, continuamos ampliando nuestras relaciones culturales, razón por la cual se desarrollan diversas actividades. En esto se inscribe la reciente visita a Rusia del Buque Escuela Simón Bolívar, “Embajador sin Fronteras”, que arribó a San Petersburgo como una demostración de buena voluntad. Esta fue una experiencia extraordinaria para los cadetes y su tripulación, pues se efectuó la navegación por el Golfo de Finlandia, totalmente congelado, donde gracias al apoyo prestado por un rompehielos ruso, atracó felizmente en esa bella ciudad, portuaria por excelencia. En abril, también se llevaron a cabo los “Días de la Cultura venezolana en Rusia”, actividad realizada en el marco de la celebración de los 200 años de la Firma del Acta de la Independencia  de nuestro país, llevándose a cabo en Moscú y San Petersburgo, una serie de actividades político-culturales. De esta manera, a través de la cultura, la República Bolivariana de Venezuela, realiza su aporte al fortalecimiento de las relaciones de amistad, unidad y cooperación entre nuestros países.

 

- Señor embajador, ¿tiene planteado el Presidente de Venezuela en el futuro cercano visitar Rusia? ¿Cuáles serán los temas de conversación con la dirigencia rusa?

 

Para este año, está prevista la visita del Presidente Hugo Chávez, solo que la fecha exacta todavía no ha sido determinada. El principal tema de conversación debe ser la intensificación de nuestras relaciones, darles un nuevo impulso. Es posible que se suscriban dos o tres nuevos acuerdos, pero la atención estará dirigida a la efectiva realización de los acuerdos suscritos en las diferentes esferas de cooperación. Se espera que la visita cuente con un segmento cultural, dedicado a la develación de los monumentos a El Libertador Simón Bolívar, en Moscú y a Francisco de Miranda en San Petersburgo, respectivamente. Estimo que la próxima visita del Presidente de Venezuela a Rusia, impulsará más nuestras relaciones bilaterales, y por tanto,  esto traerá beneficios a cada una de las partes.

 

- Gracias, señor embajador, por su interesante entrevista.

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